La Gomera a bocados: una ruta de 3 días
Prepara abrigo, bañador y biodramina porque este finde nos vamos a La Gomera.
Siendo de Tenerife, la forma más práctica de llegar es en barco —y así aprovechamos para llevarnos el coche—. Atracamos en San Sebastián de La Gomera a mitad de mañana, lo que inevitablemente implica una cosa: buscar un buen sitio donde desayunar después de la travesía.
SAN SEBASTIÁN
Te aviso desde ya: en este viaje no encontraremos café de especialidad, así que sobreviviremos a base de barraquitos y bocadillos de pata con queso.
Nuestro primer desayuno fue en Dulce Café. No vendría hasta aquí expresamente por el café, pero sus bocadillos y zumos cumplieron perfectamente su cometido: devolvernos a la vida después del barco y dejarnos listos para empezar la ruta.
No me quedaría a comer en San Sebastián, sabiendo los maravillosos lugares que hay a lo largo y ancho de la isla, pero por si no quedara otro remedio, te dejo: El Parador de La Gomera, Ambigú o La Cantina.
BOSQUE DEL CEDRO
Aquí casi da igual qué sendero elijas: el paisaje ya hace que merezca la pena.
Nosotros hicimos la ruta hasta la Ermita de Nuestra Señora de Lourdes, un paseo precioso entre laurisilva y pequeños puentes de madera.
El camino es bastante sencillo y tardamos menos de dos horas en completar la circular. Eso sí: todo lo que bajas alegremente al principio, toca subirlo después.
HERMIGUA
Nos alojamos en Hermigua, donde los vecinos te dejan bolsas de plátanos en la puerta, los gallos se encargan del despertador y el cielo se tiñe de rosa al atardecer.
Es un lugar tranquilo, pero a lo largo de su carretera principal encontrarás restaurantes, terrazas y varias cafeterías.
Comimos en Tasca Telémaco, un restaurante con una terraza muy agradable al que ya había ido en alguna ocasión. Un clásico de La Gomera.
Su cocina parte del producto canario, pero juega con elaboraciones y sabores más internacionales. De todo lo que probamos, me quedo con el atún gomero, un atún en salsa que nos encantó.
Por la tarde se anima la Terraza Casa Creativa. Cuando vi que todo el mundo pedía tarta y té, entendí rápidamente que debía de ser uno de los lugares favoritos de los alemanes de Hermigua. Solo te diré que, cuando fui a pagar a la barra, me atendieron más rápido al hablar en alemán… 😂
Entre otros favoritos del pueblo están Las Chácaras, Los Telares o El Faro.
¡A potaje de berros por día! Y con gofio ...
Me encanta pasarme por los pequeños locales para probar dulces gomeros, como Dulcería Ibo Alfaro Carmita o El Tabaibal, además de cafeterías de pulguita & barraquito de las de toda la vida, como Caprichito Gomero o Cafetería Don Juan.
Siempre procura llevar miel de palma de La Gomera para mi familia a Tenerife.
AGULO
Una visita a este pueblo es imprescindible.
A nosotros nos coincidió con un día festivo y estaba prácticamente todo cerrado, pero casi mejor: Agulo es uno de esos lugares que se disfrutan simplemente caminando, perdiéndote por sus calles y parándote a mirar sus casas y rincones.
LAS ROSAS
Después de subir a la Montaña del Cepo, donde nos encontramos con un paisaje rojizo espectacular y el Teide recortándose a lo lejos, pusimos rumbo al Restaurante Roque Blanco.
Nos encantó el lugar, aunque ya veníamos advertidos de dos cosas:
- Se suelen formar largas colas, así que intenta llegar temprano. Nosotros aprovechamos la espera como mejor sabemos: con una cervecita al sol.
- Su plato estrella son los chicharrones con gofio y, por supuesto, había que probarlos. También sirvió para descubrir algo: definitivamente, no soy fan de los chicharrones con gofio 😂.
No obstante, me pareció un lugar muy auténtico, donde se nos trató de lujo y disfrutamos de una buena carne con vistas al barranco.
EL CERCADO – CHIPUDE
Pocas cosas apetecen más en La Gomera que sentarte delante de un buen potaje de berros. Después de una caminata y unas cuantas horas enlazando curva tras curva, un plato caliente de cuchara te devuelve literalmente al cuerpo.
Uno de los mejores que probamos fue en el Restaurante Victoria. Nos sentimos como si fuéramos del pueblo de toda la vida y al entrar nos prepararon una mesita y prácticamente mandaron pedir tres cervezas antes de preguntarnos nada. Así sí.
VALLE GRAN REY
No diría que sea el pueblo más bonito de La Gomera, pero tiene otras virtudes: muchísima oferta gastronómica, alguna playa con bastante encanto, unas vistas impresionantes hacia los acantilados y mucho, mucho alemán.
Así que te dejo por aquí una pequeña miscelánea:
Para comer pescadito: Restaurante el Trasmallo 🐟
Para algo especial: 🌴 Casa del Conde (Casa Ciro)
Para desayunar: maitia café - ¡novedad! ☕
Super healthy: Mahalo 🍓
TECINA
Otro día pusimos rumbo a Tecina. Me quedé con muchísimas ganas de probar la Dulcería Mimila. Queda apuntada para la próxima.
Ese día terminamos comiendo en la terraza de La Chalana, un restaurante de pescado a pie de playa. Después de la caminata y la carretera, sentarnos frente al mar con pescado fresco en la mesa fue todo un acierto.
En otros viajes también he probado Tasca El Enyesque, que juega en una liga completamente diferente: sigue teniendo como protagonista el producto de nuestras islas, pero con elaboraciones más cuidadas y una presentación bastante más sofisticada.
Las imágenes de este pulpo en tempura son de una escapada en 2021. La pasta negra sobre la que estaba el pulpo y el tataki de atún en jugo de miel de palma y soja sobre una base de aguacate, me encantaron!
¡Hasta la próxima!
Terminamos la ruta por la isla merendando algo en San Sebastián de La Gomera, de donde sale nuetro ferry. Un domingo por la tarde con todos los restaurantes ya cerrando, solo quedan pocas opcoines pero ¡qué auténtico!
Una estupenda oportunidad para probar el bollo gomero, comprar miel de palma y galletas.
Esta pequeña isla esconde miles de excursiones, bosques, acantilados y playas que aún nos quedan por descubrir. Yo siempre me apuntaré a un finde de escapada para seguir descubriéndolos 🌿
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